Nuestra historia
En 1948, Don Aurelio Ojeda fundó La Nueva y La Victoria en el corazón de Cintalapa de Figueroa, Chiapas. Con apenas unas herramientas básicas y un profundo conocimiento de las técnicas tradicionales de talabartería, comenzó a crear sombreros que rápidamente se ganaron el respeto de toda la región.
Su hijo, Rodolfo Ojeda, continuó la tradición, perfeccionando las técnicas y expandiendo la variedad de productos. Bajo su liderazgo, el taller se consolidó como referente de calidad en el sureste mexicano.
Hoy, la tercera generación representada por Jocelyn Ojeda López, mantiene viva la esencia artesanal mientras incorpora tecnologías modernas que permiten llegar a más personas sin comprometer la calidad tradicional.
Nuestros valores
Los principios que han guiado nuestro trabajo durante más de 75 años
Calidad premium
Utilizamos únicamente materiales de la más alta calidad seleccionados personalmente por nuestros maestros artesanos.
Tradición familiar
Tres generaciones han mantenido viva la tradición de la talabartería mexicana en nuestra familia.
Tiempo dedicado
Cada pieza requiere horas de trabajo manual meticuloso, sin prisa, con la paciencia que merece el arte.
Técnicas ancestrales
Preservamos métodos tradicionales que han sido perfeccionados a través de décadas de experiencia.
